El surrealista Cine de domingo a la medianoche tuvo el gustazo de presentar: The Matrix Resurrections. 

(Esta bonita entrega del CDM es traída a ustedes por Vanessa Gallo, quien, sin su dedicación y magia cibernética, no hubiera podido seguir existiendo éste, su blog favorito. Gracias, mujer, ¡te rifaste!)

Después de casi dos décadas de la última entrega, llega Resurrecciones para darle en la torre a todo lo revolucionario que había sido el concepto original. Pero antes de clavarnos en lo que nos atañe, va un mini recap de dónde nos habíamos quedado hace veinte años: Neo, al no poder defender Zion como podría haber defendido SanFran desde la Matrix por no tener taaantos poderes ahí, decide hacer un deal con las máquinas, a cambio de chingarse a Mr. Smith, el verdadero archienemigo de todos. Una vez muerto Smith, las máquinas cesan su ataque sobre la ciudad subterránea y todos viven felices por siempre. Y en eso acaba. Con el ligero asteriscote que nos explica el final el Arqui (el ruco del cuarto de las teles, donde Neo le pinta el dedo repetidamente), pero en muy resumidas cuentas, es eso mero. 

Lo que Neo no se esperaba (ni nadie de nosotros pa’l caso) es que el deal que hizo con las máquinas venía con letras chiquitas al final. Y como buen usuario, le faltó leerlas y se lo atoraron: lo meten de regreso a la Matrix y le dicen que todo fue un sueño. Además, para asegurarse de que, en caso de que lo volvieran a “despertar”, no se les salga del huacal AGAIN, reviven a la pobre de Trinity (que ya había revivido una vez, si bien recuerdan) y la meten también a la Matrix y la encierran bajo triple llave para usar de leverage en caso necesario. 

El problema con esto, es que la premisa de la movie se vuelve entonces una misión de rescate caprichudo, y eso como que se siente banal y chafa después del mega rollo filosófico-existencial de las originales. Un poco como en Saving Private Ryan, que están dispuestos a arriesgar la vida de un chingo de gente para rescatar a una sola, pero mucho peor porque aquí arriesgan a toda una ciudad, no sólo un regimiento de soldados cualesquiera. Con el debido respeto a mi Tom Hanks. 

Algo que sí me da gusto (y no que no lo supiéramos, pero siempre es bueno que se lo reconozcan) es que, a diferencia de lo que nos hace creer el Arqui en la escena final que les decía hace rato, Neo sí es la “anomalía de las anomalías”. Por como lo entiendo, la máquinas, el ruco ese, la Pitonisa y toda esa gente como muy longeva, llevaban chingos de años trabajando con este esquema de “el elegido” que llega y salva el día, pero luego se resetea todo y vuelve a empezar. Con Neo no: Neo mata a Smith, pacta con las máquinas y salva Zion; ergo, es especial INCLUSO dentro de los dichosos “elegidos”. Doble ergo: JEFE máximo. A diferencia, por ejemplo, de la ridícula de Daenerys, que estuvo mame y mame durante ocho temporadas con “breaking the wheel”, y al final sólo fue más pinche sádica que Cersei y el Mad King juntos, la HDLV, y no rompió ni madres, sino muy por el contrario. 

Puntos buenos: me MAMA Matrix. Si hacen otras cinco trilogías más, igual las voy a ver. Siempre. La mujer del pelito azul es LA ONDA. No me acuerdo bien su nombre, pero todo bien con ella: se rifa durísimo, tanto fuera como dentro de la Matrix, tiene actitud, estilo, está semi chula… todo bien. La escena del final, desde la pelea en el restaurante, es una bru-ta-li-dad. Neo y Trinity contra el helicóptero, la persecución tipo apocalipsis zombie, cuando la del pelito azul rescata a sus cuates del coche… En fin, esa última media hora hace que todo valga la pena y más. Ni qué decir del cover de Brass Against a Rage Against the Machine, de Wake Up. Espectacular, como todo lo que hacen ellos. Y por último, el hecho de que sea un Matri-ception con la vida real está cotorro.

Puntos malos: aparte de lo que ya mencionamos, el cast lo siento FATAL. El pobre de NPH es el peor villano del mundo. Para movies cómicas o de niños caguengues está bien y lo que quieran, pero aquí necesitábamos alguien con porte y presencia, no este flacuchito de sitcom dominguera. Antes teníamos a Mónica Bellucci, Laurence Fishburne, los fantasmitas esos de la dos y al Merovingian; ahora tenemos a este wero desabrido y al nuevo Mr. Smith: galanzucho-ojiclaro que parece que está a punto de formar una boy band con Harry Styles, Harry Potter y Frodo Baggins, que se llamaría algo como “Los 4 weyes más inservibles de la perra vida”. Y hablando del Merovingian… también me lo desmejoraron demasiado. Antes era el wey más “drino” del mundo, era francés, estaba casado con Mónica Bellucci y tenía los guardaespaldas más terroríficos de la Matrix; ahora se da su quienvive con Changoleón y anda predicando la Palabra del Señor en las Islas de CU. 

Le daremos un insuficiente 7 de CDM. Hubieran dejado ver chichi de Trinity cuando la despiertan, hubiera subido un puntito porcentual.