El moderno “Cine de domingo a la medianoche” tuvo el silencio de presentar: YOU (serie original de Netflix, sin spoilers, obvio)

La nueva serie “groundbreaking” de Netflix, de la que todos están hablando y que se está quedando (pa’ no variar) corta. Stalkeo intenso, chisme, suspenso mal hecho y controversia superficial son sólo algunas de las características de la serie que, si bien entretiene, no termina de sacar provecho a un tema vigente y de verdadera preocupación. El tema va un poco así: 

Boy meets girls, boy stalks girl para eventualmente engatusarla a salir con ella y de ahí, vemos. Porque todos nos hemos metido al Instagram de la mujer que nos gusta, todos hemos preguntado a conocidos en común y tratado de averiguar lo más posible de la persona antes de ya salir con ella. Este individuo lo lleva al siguiente nivel: seguirla, vigilar su casa, espiarla, espiar a sus conocidos, ese tipo de cosas de secuestrador en potencia. Lo verdaderamente importante de la serie a mi parecer es la lección de vida acerca de cuánto en verdad comparte uno en redes sociales como para que algún desequilibrado nos pueda buscar, encontrar y, en una de ésas, secuestrar. Sobre todo las mujeres, aunque los hombres, por supuesto, no estamos del todo exentos. Creo que el verdadero riesgo (o por lo menos, más común) para nosotros, los hombres, es la cuestión de la lana, cuentas bancarias y extorsiones del tipo monetario, contra que para las mujeres, ése a lo mejor sea el tema menos preocupante. Desde no compartir información de más, hasta usar contraseñas menos obvias, cuidar los datos que damos a desconocidos y una lista no tan complicada de pasos a seguir, que medio garanticen nuestra integridad física y virtual. 

Y si bien no estoy en desacuerdo en que las empresas nos espíen (ahorita regreso a eso), sí estoy en desacuerdo en que le faciliten a terceros espiarnos. ¿A qué me refiero? A que estoy de acuerdo en que mi teléfono sepa a dónde voy desde que prendo el coche y se conecta a mi bluetooth. Eso me facilita buscar la ruta más rápida para llegar a mi destino. ¿Qué eso le dice a Google, al FBI, a la NASA y a Al-Qaeda lo que hago todos los días? ¡No lo dudo ni tantito! Pero la neta, me vale tres kilos y pienso que sí ayuda a que los verdaderos maleantes se tengan que cuidar tantito más de lo que hacen, a dónde van y demás. ¿Qué Facebook me espía y sabe lo que me gusta, lo que hago y lo que compro? ¡Seguro! ¡Pero me vale tres kilos! No es como que todo el día esté buscando recetas para hacer dinamita, intentando hackear al gobierno, ni mucho menos. Es más, la próxima vez que haya una promoción en algo que estuviera yo buscando en algún momento, Facebook me la va a mostrar y chance me ahorra una lana. Pero de eso, a que te recomiende amistades basado en tu lista de contactos del teléfono, donde muchos serán de chamba, conocidos de conocidos, ligues de antro a las cuatro de la mañana de los que ni me acuerdo y demás gente indeseable… ésa es otra historia. Pienso que la chamba se debe quedar en la chamba y no hay que promover la convivencia fuera del ámbito correcto. Además, yo me esfuerzo mucho por permanecer irrastreable para con la gente que conozco en antros, y no quiero que me encuentren en Facebook al otro día y conozcan mi verdadero nombre, profesión, ni mucho menos. En eso sí estoy en desacuerdo. 

La serie es una versión para adultos de 13 RESONS WHY, con la misma paleta de colores (o como se llame eso en Cine), la misma música malhecha, el mismo suspenso superficial, la misma temática “controversial” y feel general, típica de serie de Netflix, que, repito, es bastante chafa. Deberían dedicar más lana a tener pelis más nuevas y más relevantes, que a seguir haciendo contenido basura y saturar al usuario de sus series mediocres. Te lleva media hora de scrollear sus miles de series horribles para encontrar algo que no sea de ellos y eso harta. Que lo superen de una vez. 

Puntos malos: chafona, mal justificada, personajes pendejos y actuaciones sospechosas. 

Puntos buenos: la amiga fresa, Peach, es un avión fuera de serie; el tema es actual y relevante; el final rescata un poco toda la serie. 

Le daremos un vigente 7 de CDM.