El aparatoso “Cine de domingo a la medianoche” tuvo el ofuscamiento de presentar: THE BIG BANG THEORY, SERIES FINALE. (Con spoilers de las demás temporadas, así que ojo)

Una de las series más exitosas de comedia llega a su bien merecido final. Sheldon, Leonard, Penny y toda la banda de geeks dan por terminado su teatrito y pienso que con relativo éxito.

Desde el final de la temporada pasada ya todos están casados, menos Raj, que le super urge, es peor que niña de la Ibero; todos siguen viviendo en el mismo lugar donde empezaron la serie, y todos siguen comiendo en casa de Leonard, en los mismos lugares de siempre. Gente de ideas fijas, sin duda. Ni siquiera pudieron hacerse de un comedor en doce años. Alguien siempre tenía que comer sentado en el piso, como pordiosero, hazme el favor. Y eso que ya para ésta, la última, ya están huevuditos todos. Qué tendrán, unos treintaimuchos, por lo menos. El zoquete de Stuart ya se ve en las últimas. Más que lo de costumbre. Nunca se vio muy sano el wey, pero ya en los últimos capítulos sí está crítico, parece veterano de Vietnam, el desgraciado. Que, btw, es el único que envejeció, ¿no? Los demás como que se quedaron igual que siempre. Bueno, Penny cada día se ve mejor, la muy perra. Qué bárbara esa mujer. Pero de los demás, nadie se ve más ruco que cuando empezaron. Imagino que el maquillaje y la “magia del cine” y lo que digan y manden, pero de todas formas. Tengo cuates que por más que les hicieran, se ven más acabados que Nokia hoy por hoy.

Fuera de eso, profesionalmente, Sheldon y Howard y Penny fueron los únicos que avanzaron en sus carreras. El primero se cambió de estudiar la antimateria a la Teoría de Cuerdas; el segundo fue al espacio, y la tercera por fin superó que era la peor actriz y se dedicó mejor a vender chochos. Todos los demás, no pudieron avanzar medio paso en doce años. El bruto de Raj, que, si bien lo agarraron de animador en un planetario tipo Museo del Niño, sigue tirando la hueva todos los días en su laboratorio en Caltech; la otra niña, la enana regañona, siempre fue vendedora de medio pelo, y la vieja de Sheldon lo mismo: sólo se estancó en su laboratorio de cerebros. Medio le ayudó al novio (eventual maridito) con la investigación del final y eso, pero equis.  

Plagada de inconsistencias y aberraciones espacio/temporales, como el hecho de que Penny le haga caso a alguien como Leonard, o como que nadie nunca destile cuando convive, la serie se mantiene en la cima de la comedia gracias al inmenso personaje de Sheldon y sus excentricidades, y el humor semi culero de Howard. Tiene sus altibajos y cosas sospechosas, como todas las series, pero se les pasa por ser muy generalmente entretenida e hilarante. La familia entera de Penny es un desastre, mal casting, malas actuaciones, mal todo. Lo mismo con la de Sheldon, Amy y pues… toda la parentela de todos, salvo la mamá escandalosa de Howard. Esa señora sí era un sueño, lástima que la mataron hace algunas temporadas. De todas formas, esa gente salen poco y se agradece, sólo pienso que podían haberle dedicado más tiempo y lana y haber hecho algo mejor. Se la volaron.

Siendo ya “la última y nos vamos”, se nota que quisieron darle más trama que comedia y se entiende, pues había que amarrar todas las subtramas como pudieran, pero sí dejaron demasiado de lado la comicidad y no es la más entretenida. Puntos por los atuenditos de Penny ejecutiva, que siempre parte plaza, pero quitándola a ella, como que equis. El final final es bastante decoroso, aunque, then again, después del de GoT, que salió por las mismas fechas, cualquier cosa que hubieran hecho, hubiera sido mejor que eso.

Puntos buenos: Penny, del Top50 del mundo, sin bronca. Siempre, desde el día uno, hasta el último, siempre nos reímos: personajes increíbles, diálogos ingeniosos, chistes originales, situaciones extraordinarias.

Puntos malos: las familias de los protagonistas y la poca evolución de los personajes.

Le daremos un 8.5 de CDM. (Ya está completa en Amazon Prime. Dense)