El novato “Cine de Domingo a la Medianoche” tuvo la perversión de presentar, ahora que Stephen King está muy de moda: GERALD’S GAME.

Una pareja de gente de la tercera edad se va a una cabaña en algún lugar remoto para un fin de semana de “pasión y desenfreno”. La idea era amarrar a la señora a la cama y “reavivar la llama” de su -de por sí de hueva- matrimonio. Con todo y que la señora (Sally Jupiter) es mucho menor y la verdad de las cosas es que todavía da cañón el gatazo, el viejo requiere la ayuda implacable de cierta pastillita azul, porque pues… #OldAge. Todo sale tan mal como es posible: amarran a la pobre mujer a la cama con unas esposas súper profesionales, al don le da un infarto (porque pastillita azul) y se petatea, dejándola amarrada, sola, semi encuerada, en medio de la nada y un con un perro hambriento en las inmediaciones. Bien ahí. And then? Pues tratar de escapar, pedir auxilio, no morir de sed y no convertirse en Purina Dog Chow. Básicamente. La movie tiene cosas interesantes y medio cumple con el propósito de estresar y poner suspenso, pero a la hora de la hora creo que es demasiado larga y tiene historias paralelas que no agregan gran cosa, más bien la hacen medio tediosa a ratos.

La menos gacha de estas historias paralelas involucra ver a su marido muerto hablándole y diciéndole de cosas, a veces para bien y a veces para no tan bien. Por decir lo menos. Ésta me parece la más interesante porque la mayoría de lo que le dice tiende a ser en tono medio burlón, desmotivador o simplemente negativo; lo cual le da la impresión al espectador de que la esposa le tenía cierto rencor. Al poco rato empieza a verse también a ella misma (en atuendito y todo) y ahí se confirma la teoría del rencor: ella es siempre motivadora, precavida, optimista y demás actitudes que necesita para salir del borlote en que se metió. De lo poco que vemos de su historia como pareja, no parece que él sea tan malo como ella lo imagina post mortem. Tenía un fetiche medio raro con el sometimiento y lo que fuera, pero nada grave desde donde yo lo veo. Obviamente debía haberla desamarrado en cuanto ve que no le parece nada agradable la situación en que la metió y listo; pero las visiones de ella pienso que reflejan un rencor mucho más hondo. Un rencor que proviene de otro lado y que sería interesante saber de cuál otro lado. Le habría dado un poco más de profundidad a los personajes y verosimilitud a toda la situación.

Le daremos un honorable 8 de CDM. En parte por tener a Sally Jupiter en atuendito todo el rato.

Pautas del “Cine de domingo a la medianoche”: aquí.