El morboso “Cine de Domingo a la Medianoche” tuvo el intelecto de presentar: BONDiNG. (serie original de Netflix) (sin spoilers)

Siendo asiduo enemigo de las producciones originales de Netflix, decidí darle una nueva oportunidad  con esta serie de semi comedia sexosa, a recomendación de una persona que sigo en Twitter. La peor idea, lo sé; pero terminó siendo todo un éxito. De lo mejorcito que le he visto a Netflix en muuucho tiempo. Y eso que no es ninguna maravilla tampoco. 

Una mujer en el posgrado de Psicología (cof, cof y re-contra cof), decide hacerse dominatrix para recopilar más lana bajo el pseudónimo artístico de Mistress May y contrata a su amiguito gay de la prepa para hacerla de guarura/chalán/chofer/asistente y de todo un poco. Atiende gente en su changarro pero también hace llamados a domicilio, lo cual, como es de suponer, la pone en predicamentos potencialmente peligrosos seguido, y el sidekick, aunque pelirrojo y flacucho, no está de más; por lo menos algo de mosca hará. 

La serie comienza con este individuo yendo a visitar a la dominatrix a su lugar de trabajo y da la pinta de ser serie dramática en forma y que irá un poco por el lado de 8mm (Nicholas Cage) y la depravación humana de  la más baja calaña… pero para nada, no se espanten. Va más hacia la atmósfera y feel general de YOU, 13 REASONS WHY y demás series originales de ellos, que a algo más serio y profesional. De cualquier manera, aunque medio chafa producida, el tema está simpático, la niña hermosa y te ríes bastante. Desde cosquillas, látigos y plumas; hasta fisting, sado fresa y precipitaciones áureas; todo con un sentido del humor bastante entretenido y cachondón, sin caer en lo vulgar. Es más, ni chichis hay. 

Puntos malos: Netflix. Que sólo sean 7 capítulos. Que no haya chichis. Sobre todo en una serie así. Fatal. Que el protagonista sea pelirrojo. Las mujeres pelirrojas son un sueño… los hombres sólo dan repele.  

Puntos buenos: Mistress May. Qué cosa de avión de mujer. Yo no quiero hijos y prefiero tirarme de un barranco primero. Con ella: los que Dios nos mande, ALV. No puede existir nadie así. Y en el conjuntito de piel, con botas hasta los muslos y todo… Madre Santísima. ¡Madre Santísisisisima! Además, los episodios son de apenas 21 minutos y te la echas en una tarde. Gran sentido del humor. 

Le daremos un honorable 7.5 de CDM. Con todo y que es de Netflix.