El sudoroso “Cine de domingo a la medianoche” tuvo la cachaza de presentar: GLASS. (sin spoilers, como siempre)

Extraordinaria. Pa’ pronto. Pero déjenme decirles por qué. 

De entrada, no se pierdan las dos anteriores, es importante. Creo que sí entenderán la movie en su totalidad y les gustará… pero indudablemente ayuda haber visto las primeras; todo hace click de una manera espectacular y es imposible no flipar al final. Todo embona brillantemente, cual motor alemán; todo cuadra como rompecabezas cósmico; todo asombra como la aurora boreal de Islandia, estando aceitoso. 

Para seguir, déjenme recordarles (aunque no creo que lo puedan haber perdido de vista) que no soy ningún experto en cine, crítico conocedor ni mucho menos, de modo que ni siquiera pretendo conocer directores, camarógrafos, guionistas, ni mucho menos. Pero a esta persona Shyamalalamalan, o como se llame… RESPECT. Desde el Sexto Sentido, hasta La Aldea, Señales y todas éstas, este brother es jefe. Sin duda de mis favoritos. En el ámbito musical a veces compro álbumes nuevos de bandas que me gustan sin escucharlos primero: Metallica, Lady Gaga, Dimmu y muchos más se ganan un lugar en mi estante sin preguntar. No así en el cine. No vería una movie sólo porque me gusta el director, pero a este señor le doy el beneficio de la duda. Y por lo regular no decepciona. Sin hacer tanto esfuerzo podría decirlos a él, a Christopher Nolan y a Tarantino (aunque no vi Hateful 8, debo reconocer). 

Y antes de seguir, quisiera agregar un SHAME, SHAME, SHAME, al mero estilo King’s Landing con Cersei, con caca y todo para BOYHOOD y la bola de mamadores insufribles que se fascinaron con un pobre idiota siguiendo a un adolescente más idiota aún por doce años (¡esa movie literal no trata de nada de nada!). Shyamalalaman aplica básicamente la misma, con el hijo de Bruce Willis por diecinueve años y nadie está mamando darle todos los Óscares, ni adulándolo como a un visionario de otro planeta. El mismito actor, tanto él, como todos. Pongan atención a la paciencia, la visión y la concentración de prever diecinueve años en el futuro para sacar tres movies estratosféricamente buenas, sin relación aparente entre ellas (más que al final de la segunda, donde se revela su conexión con Unbreakable, donde todos los que la habíamos visto colapsamos como Colegio Rébsamen) (Too soon? Una disculpa si sí). Necesitaba que Bruce ya estuviera medio ruquito, el niño hubiera crecido, la secuestrada de la anterior también para que no pareciera tan pedófilo el monstruo, que Samuel L. Jackson estuviera ya pa’l perro y la mamá peor aún… TODO está fuera de control. Porque al final… No es cierto, les dije que no les iba a spoilear y no lo haré, no se preocupen; pero sí está pasadísimo de rosca. Pasadísimo. 

Puntos malos: si tuviera que decir algo, sería intentar imitar la música de Shutter Island a ratos, cuando no era para nada necesario y aparte sin tanto éxito. 

Puntos buenos: todo. La actuación sobresaliente de James McAvoy y sus ochenta personajes simultáneos, cómo se hila todo, cómo nadie es 100% bueno, ni 100% malo, ni 100% nada; el final; las peleas completamente verosímiles; la brillantez de todo; en fin, un festín de perfección. 

Sobra decir que le daremos un inmune 10 de CDM. Véanla ya. 

P.D. Ahorita que me acordé… ¡Que chingue a su madre BOYHOOD y las TRES putas horas de mi vida que nunca voy a recuperar!